¿TELEFONO ROJO? VOLAMOS HACIA MOSCÚ

Telefono rojoFicha Técnica:
Título original: Dr. Strangelove, or How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb aka
Año: 1964
Duración: 93 min.
País: Reino Unido
Director: Stanley Kubrick
Guión: Stanley Kubrick, Terry Southern, Peter George (Novela: Peter George)
Música: Laurie Johnson
Fotografía: Gilbert Taylor (B&W)
Reparto: Peter Sellers, George C. Scott, Sterling Hayden, James Earl Jones, Keenan Wynn, Slim Pickens, Peter Bull, Tracy Reed, Jack Creley, Frank Berry, Glenn Beck, Shane Rimmer, Paul Tamarin, Gordon Tanner, Robert O’Neil, Roy Stephens
Productora: Columbia / Hawk Films
Género: Comedia. Bélico
CRITICA:
“¡No podéis luchar aquí dentro, esto es la sala de guerra!”
ANDRES ILLESCAS- Esta frase resulta ampliamente representativa de la comedia negra de temática bélica, finamente hilada por el poco ortodoxo Stanley Kubrick en 1964. ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú, es una sátira que versa entorno a la guerra fría. Ilustrando de manera maravillosa la tensión entre la Unión Soviética y los Estados Unidos.
La trama comienza con el delirio del sargento general Jack Ripper- interpretado acertadamente por Sterling Hayden- cuando ordena a las fuerzas aéreas, encargadas de vigilar las bases militares rusas, que ejecuten un ataque nuclear contra los depósitos de misiles nucleares soviéticos.
Pronto el capitán Lionel Mandrake (Peter Sellers) se percata de la locura que Ripper acaba de cometer, y trata de obtener el código de seguridad que permitirá parar el ataque. A la par, el ministerio de guerra, se reunirá en la gran sala con el objetivo de analizar la situación y buscar soluciones.
La comedia negra alcanza su cenit en los diálogos estúpidamente realistas que dan lustre a la cumbre de la sala de guerra. Enfrentando al general Buck Turgdison (George C.Scott), al propio presidente de los Estados Unidos (Peter Sellers) y al embajador soviético (Peter Bull). Cada decisión parece aún más disparatada, y la ironía copa por completo los sucesos posteriores.
Cabe destacar escenas tan memorables como la planificación expuesta por el general Turgdison, la disputa entre este y el embajador ruso, o el destrozo de una máquina de coca cola en el cuartel general por parte de Mandrake. Cargada de simbolismo, y realismo fantástico, mantiene la atención del espectador hasta el último minuto, llenando de carcajadas los 93 minutos de metraje.
Precisamente, en el desenlace de la película surge la figura que da título original al largometraje, el maquiavélico Dr. Strangelove (Peter Sellers); ingeniero nuclear de origen alemán, que tras la guerra paso a trabajar para el gobierno americano. Ante la previsión apocalíptica expuesta por el representante soviético, el ingeniero “Nazi” explicara un plan de supervivencia de tintes nacional socialistas, entre saludos al fhürer.
Además de una trama patética de altísimo nivel, con argumento y diálogos poderosos; “Telefono rojo” deja una triple interpretación para la historia del cine. Peter Sellers destila talento encarnando a Lionel Mandrake, al propio presidente de los Estados Unidos y al Dr. Strangelove.
Otro de los fuertes es el simbolismo, y el tratamiento fino del humor. Por otra parte, los efectos especiales, fotografía, vestuario y atrezzo, aportan un romanticismo singular. Perfectamente adaptado a la época, mimando cada mínimo detalle. La banda sonora no se queda atrás, acompañando de forma admirable cada suceso.
Lo mejor: Un film completísimo, prácticamente inmejorable. Pero especialmente destacados los diálogos y el tejido de la trama irónico- patética.
Lo peor: Que solo dure 93 minutos. Te quedarás con ganas de más.
Veredicto: Si tienes 93 minutos, obtendrás mucho más de lo que esperas. Una de las mejores comedias de la historia
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Periodista y Locutor. Productor y Conductor del programa "Algo de Cine" (viernes 02:00pm por la señal de Victoria 103.9 FM)