Una retrospectiva a… Billy Wilder

Billy Wilder
Billy Wilder ANDRES ILLESCAS- Eran los años 30, Hollywood resplandecía como un diamante recién pulido. Todo era glamour, sonrisas forzadas…tan real y tan falso, que parecía encantador. En pleno esplendor de la industria, apareció en escena el genio Austro-Hungaro, si…Billy Wilder.
Debutó con “Curvas Peligrosas” (1934), dejando clara si línea cinematográfica, la comedia de personajes. Gracias a unos guiones de altísimo nivel para la época, Billy fue conquistando a la crítica. El solía decir “cualquiera puede escribir un drama a partir de hechos de la vida diaria”.
Huyendo de facilidades, Wilder consiguió domar el género cómico. Tras “El mayor y la menor” (1942), “Cinco tumbas al Cairo” (1943), y “Perdición” (1944), logro encumbrarse gracias a “Días sin Huella” (1945), en este extraordinario film protagonizado por Ray Milland; Wilder abandona puntualmente las risas, y construye un brutal drama sobre alcoholismo.
Su incursión en la comedia-musical con “El Vals del Emperador” (1948) supuso un pequeño traspiés para su carrera. Sin embargo, pareció crecerse ante la adversidad, llevando a la gran pantalla films icónicos en la historia del cine. Comenzó con “Berlín Occidente” (1948), una tragicomedia brillante, donde nos descubre a una jovencísima Marlene Dietrich. A continuación, llegaría uno de los grandes hitos de su carrera “El crepúsculo de los dioses” (1950), un drama- film noir, protagonizado por el gran William Holden.
Los años 50 parecían haber sentado bien a Billy, y sus siguientes películas no fueron menos. “El gran Carnaval” (1951) protagonizada por Kirk Douglas, significó el primero de sus largometrajes de género periodístico. Esta línea la retomaría posteriormente con “Primera Plana” (1974), en la que sus dos actores fetiche Jack Lemmon y Walter Mathau encarnan a “Hildy Jhonson” y “Walter Burns”, en este fantástico “remake” de “Luna Nueva” (1940).
En su nutrida carrera cinematográfica no podía faltar una pieza de cine bélico, “Traidor en el infierno” (1953) también protagonizada por William Holden en su mejor papel. Otro género que trabajó, fue el Thriller judicial en “Testigo de Cargo” (1957), sin duda una de sus películas más aclamadas.
Las comedias de tintes románticos coparon el resto de su carrera, logrando la admiración de público y crítica gracias a “Con faldas y a lo loco” (1959), “El apartamento” (1960), “Uno, dos, tres” (1961) e “Irma la dulce” (1963) entre otras…
Esta increíble trayectoria le sitúa sin duda alguna entre los quince mejores realizadores de la historia del cine, y entre los cinco primeros puestos entre directores de género cómico.
Nuestro top 5 de sus películas:
1ª El crepúsculo de los dioses
2ª Testigo de Cargo
3ª Traidor en el infierno
4ª El gran carnaval
5ª El apartamento
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Periodista y Locutor. Productor y Conductor del programa "Algo de Cine" (viernes 02:00pm por la señal de Victoria 103.9 FM)